I don’t need to travel very far away when I want to feel as in another world. I’m living just 30 minutes by train from Barcelona, and I’m in love with this beautiful and magical town. My Barcelona is full of secrets and mysteries, with lots of hidden places. Sometimes, I like to travel to Barcelona and look everything as if I was there for the first time. You can find something different every time you go there, and look around with new eyes. These two drawings were made at the cathedral’s cloister. There are stone frogs there, giving water to little sparrows, and some smiling monsters too (they are not as fierce as they look…)
I hope this drawing fits for the month challenge! I think my monsters have a beautiful smile…

Y ahora, en español (te he copiado la idea, Nuria)

En realidad, no necesito viajar demasiado lejos cuando quiero sentirme en otro mundo. Vivo solo a 30 minutos en tren de Barcelona, y estoy completamente enamorada de esta preciosa ciudad. Mi Barcelona está repleta de secretos y misterios, de montones de rincones escondidos. A veces, me gusta viajar a Barcelona, y mirarlo todo como si fuese la primera vez. Siempre puedes encontrar algo diferente allí, si miras a tu alrededor con ojos nuevos. Estos dos dibujos fueron hechos en el claustro de la catedral. Allí, hay ranas de piedra que dan de beber a los gorriones, y algunos monstruos sonrientes también, que no son tan fieros como parecen…
¡Espero que este dibujo sirva para el desafío del mes! Creo que mis monstruos tienen unas sonrisas preciosas…